Los rangos: de 300 a 850
La mayoría de los puntajes (FICO y VantageScore) van de 300 a 850. Más alto es mejor. En términos generales: 300–579 es bajo, 580–669 aceptable, 670–739 bueno, 740–799 muy bueno, y 800+ excelente. No necesitas 850 para que te aprueben cosas buenas; a partir de ~700 ya tienes buenas opciones.
Cómo se calcula tu puntaje
Son cinco factores, con distinto peso: tu historial de pagos (lo más importante, ~35%), cuánto de tu límite usas (~30%), qué tan antiguo es tu crédito (~15%), cuántas cuentas nuevas/solicitudes recientes tienes (~10%) y la variedad de tus cuentas (~10%). Pagar a tiempo y usar poco de tu límite es más de la mitad del puntaje.
Por qué tienes varios puntajes
No tienes un solo puntaje. Hay dos modelos principales (FICO y VantageScore) y tres burós (Experian, Equifax, TransUnion), así que el número cambia según quién lo calcule y con qué datos. Por eso el puntaje que ves en una app puede no ser idéntico al que usa un prestamista. No te preocupes por la diferencia exacta; fíjate en la tendencia.
Qué NO afecta tu puntaje
Tu ingreso no está en tu puntaje. Tu estatus migratorio tampoco. Tener un ITIN en vez de un SSN no te da un puntaje más bajo. Y revisar tu propio crédito nunca lo baja —eso es una “consulta suave”—. Lo que baja tu puntaje son los pagos atrasados, deber demasiado, y muchas solicitudes nuevas en poco tiempo.
Cómo empezar si no tienes puntaje
Si nunca has tenido crédito, no tienes un puntaje “malo”: eres “invisible” para el crédito, lo cual también cierra puertas. La solución es abrir una o dos cuentas que reporten: una tarjeta asegurada, un préstamo para construir crédito, o el reporte de tu renta. Con dinero puntual durante unos meses, empiezas a tener un puntaje de cero.
Revisa el tuyo, gratis
Pide tu reporte de crédito gratis en annualcreditreport.com —es un derecho federal, sin costo—. Ahí ves qué cuentas tienes y si hay errores. Saber dónde estás es el primer paso para mejorar.